sábado, 11 de agosto de 2012

Ha dejado de oler a lluvia.

'Lo siento, ya sabes que cuando deja de oler a lluvia me pongo nervioso, me tiembla la voz y me pierdo. No te pido que me perdones, yo tampoco lo haría. Solo quiero que sepas que te quiero... adiós'.

Fue lo último que supe de él, el último de casi veinte mensajes que dejó en aquel viejo contestador hace ya dos septiembres, el único mensaje en el que se despedía, y el único que aún recuerdo perfectamente.
No sé porqué pero hoy de repente me he acordado de él después de dos años, tampoco lo he echado mucho de menos, aunque mentiría si dijera que no me partió y que no lloré. 
Quizá ha venido a mi memoria por culpa de la lluvia y de la fuerza con la que cae esta noche, justo como el día en el que lo conocí a la salida de aquel bar. Tal vez ha sido el olor al pasar por esa estúpida cafetería donde tanto me hizo reír, igual ha sido porque hoy he vuelto a ver la última película que vi con él, pero esta vez abrazando un cojín. O no sé, a lo mejor es porque ha dejado de oler a lluvia.



No hay comentarios:

Publicar un comentario