martes, 18 de abril de 2023

Ignífuga


De pequeña pasaba horas mirando el fuego en la chimenea del pueblo de mi abuelo
y miraba la fecha antes de quemar periódicos de los 80 
que nadie habría vuelto a leer

Hay alerta de incendio
en mi calle
a las tantas.

Falsa alarma,
es sólo una quema controlada
de todo lo que me calma.

Soy experta
en apagar fuegos
antes de que ardan.

Lo confieso aquí ante nadie:
tengo miedo a que nunca
me queme una llama.

Vivo de las cenizas
que me han dejado
ahí apartadas.

Pero he aprendido, con el viento,
que solo se puede apagar un incendio
si estás cerca.

Y prometo aquí ante mí:
que a la próxima señal de humo,
le pienso echar alcohol
y que arda.

08:08 a.m.

Ayer soñé que me decías que te gustaba muchísimo el gesto un poco triste que hago
cuando abro los ojos al despertarme, y creo que es justo el que me sale cuando caigo, en que otra vez, no sé lo qué he soñado. 

sí lo haré

Una mañana de estas, 
antes de un último capítulo, 
en un café muy largo
entrando a la oficina, 
poniéndole el ticket al coche, 
o después de una foto en el ascensor, 
lo haré.

Una tarde de estas, 
desde debajo del edredón, 
en un semáforo eterno, 
en la peor cola del súper, 
de camino a correos
o esperando mi turno en la bolera,
lo haré.

Una noche de estas
al ponerme los pendientes,
entre la cuarta y la quinta cerveza,
en los trailers del cine,
mientras me desmaquillo
o cuando netflix me pregunte si sigo ahí, 
lo haré.

Un día de estos,
voy a estar tan bien que veré tu story
y te escribiré.