prólogo: no llega.
ni borradores cobardes,
ni mensajes secretos,
ni mapas del tesoro,
ni canciones encubiertas,
ni audios a deshoras,
ni excusas para vernos,
ni señales de humo,
ni de nada.
No hay cementerios
porque ya no quedan flores.
epílogo: seguiremos esperando.
ni borradores cobardes,
ni mensajes secretos,
ni mapas del tesoro,
ni canciones encubiertas,
ni audios a deshoras,
ni excusas para vernos,
ni señales de humo,
ni de nada.
No hay cementerios
porque ya no quedan flores.
epílogo: seguiremos esperando.
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