He oído que hay besos de corto alcance vagando por los rincones de tu ciudad, y yo aquí, joder, perdida y lejos de ti, ya sólo fumo si no llueve y si me faltas, vamos, que me sale algo caro viviendo en Sur, a kilómetros de tu voz y de tus truenos.
Mira, para que te hagas una idea, me tienes tan pillada con tus risas como Norte con sus calas.
Mira, para que te hagas una idea, me tienes tan pillada con tus risas como Norte con sus calas.
Ya no sé ni qué hacemos aquí tirados, estando París donde está y nosotros sabiendo llegar. ¿Sabes qué? me he dado cuenta de que llorar ausencias es más triste en Sur, aquí todo me duele, y envidio los escalofríos que te recorren y los cafés que tomas sin mi. Y sí, claro que envidio a cualquiera que suba a tu azotea y no sea yo.
Recuerdo noches de insomnios compartidos con vistas al mar, historias de autobús, gargantas rasgadas, y hogueras en la playa con botellas ilegales. ¿Cuántas noches como aquellas habrá visto el mar? Ah, y pobre la gente que no te haya visto bailar, y es que verás, me tienes ganada porque no creo que exista algo parecido a tu forma de bailar con la noche, o a tu manera de clavar las pupilas en la luna; Dios, ni el mismísimo Bécquer lo podría haber descrito.
Me tienes ganada porque me apeteces todas las noches del año, y ni París lo ha conseguido.
Me tienes ganada porque me apeteces todas las noches del año, y ni París lo ha conseguido.
Qué pequeña me siento, qué grande se me queda esta ciudad con tu ausencia en los tejados, y qué fácil me parece hacer poesía ahora que no estoy donde debería. Ojalá volviéramos a los tiempos de perseguir tormentas por carreteras olvidadas, y que bajen y nos acojonen como solo tu forma de caminar acojona, y por favor, los domingos por la tarde en tu casa, que sé que la luna no viene del este, sino de tu espalda.
Creo que me acabas de enamorar de la manera más profunda que puedas llegar a imaginar con esto: "...porque no creo que exista algo parecido a tu forma de bailar con la noche, o a tu manera de clavar las pupilas en la luna; Dios, ni el mismísimo Bécquer lo podría haber descrito."
ResponderEliminarAy, si supieras todo lo que has provocado en mí leyéndote...
Simplemente genial.
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